FUEGO EN LA PLAYA
Tus manos me subliman,
se esparcen con aromas
que me recorren entera.
Yo soy ola
que se abraza
a tu cuerpo
con sabor a caricias.
Tú, eres el mar
que me contiene,
mi piel te siente
en mis pendientes
lentamente.
Embarcaremos
placeres nuevos:
aún es tiempo.
Nos abrazamos
sin límites de piel,
– hay fuego –
tus dedos son soles,
mis pechos son rocíos
somos viento,
ondulantes olas
que van y vienen.
Tu boca y mi boca,
manantiales sedientos,
se encuentran,
estallan,
y en un grito
somos uno,
ofrenda de ardores
a las orillas del mar y el tiempo.
Xenia Mora