FLOR DEL GUINDO

Todo mi ser anclado en leves fondos,

con el rezón labrando tu hermosura,

¿qué habrá después, velada la tortura

de los instantes vastos, tristes…, hondos?

 

Suplicio del placer en los redondos

enclaves de tu prieta arquitectura,

te sorberé de pies a la cintura,

albo licor entre tus rizos blondos.

 

Y volaré contigo a los esteros

donde la fértil luz de la alborada

desnuda de pasión el tamarindo.

 

Los dos -perfil astral de Nut y Eros-,

cogidos de la mano en nuestra nada

seremos -nube rosa- flor del guindo.

 

César Rubio (Augustus)