en vedados paraísos



 

quiénes fuimos?

 esos que reían groseros

las analectas de mártires y tigres

los convencidos?

los organismos?

sobre culpa y gracia

no hablarán los monos

ni serán interdictos

espuma

eternidad

vulgaridad y codician

asoman su follaje

ahí suspende balcones el infierno

el espíritu golpea su carne

canta la ignorancia su desprecio

surge el asno

perdón Señor

por esta boda horrible

y salen de paseo

dicen

para siempre

cadáveres

mármoles perdidos

amén.