ELEGÍA

Que triste te noto hoy, amigo.
Tú, otrora alegre y vivo.
Hoy, roto y mustio.
Tu mirada denota el coraje
contenido.


Amigo…, bien entiendo tu pena,
mi alma, también de ella está llena.
Una llama que se apaga tan pronto
echa a arder.
Una temprana vida robada en
un maldito atardecer.


Una cicatriz tan honda,
que nunca cierra..
Un roto en el corazón,
imposible de remendar.
Un llanto de impotencia
y rabia que no logras sujetar.
Un hijo, acogido para siempre
en las entrañas de la tierra.


La muerte…, tan lejos ayer
y hoy está en la puerta.
La vida…, tan prieta ayer
y hoy es muerta.
Amigo…, y yo sin poder hacer nada.
Hoy, nuestras vidas se ven a las
 lágrimas abocadas.


¡Siento tu pena, como si mi pena fuese!
¡Y tu dolor, también es mi dolor!
Y tu hijo, también es hijo mío…¡Hijo de los dos!
¡Despierta amigo…! Despierta pronto
de esa noche que te adormece.


En memoria del hijo de mi amigo: ANTONIO “ EL CHULE “. 8-12-2002