EL SEMBRADOR SALIÓ A SEMBRAR… (1)

{A la infidelidad…

   Ahora}, el Sembrador salió a sembrar, sabiendo que {la concupiscencia es madre del pecado} {{(2)}}.. Y el impío miembro viril atravesando los esteros y pliegues {vulvosos} de una sedienta medusa encaramada como la telaraña pórtica de una membranosa e infiel vagina, será para ella la recta y venenosa jeringa que perfora {-con un jolgorio de semen y flujos tan placenteros como ilusiorios y efímeros-}, la piel y la sangre de un pobre drogadicto; hasta que, inexorable, el Astuto, que disfraza el mal de bondadoso encanto, le dirá a su serpiente, la Muerte -con siseante arrullo-: ¡mátala! Y una densa y húmeda oscuridad sin retorno vendrá a habitarla en su oculto {{(3)}} corazón de Nada, desde el ardoroso y sensual minuto de un {ahora} trastrocado en {siempre}…

   En el lecho estrujado -como una mueca amarga de algodón fruncido-, Nadie llorará por ella ni por quien verdaderamente amaba y la amaba: {"Porque Nadie es profeta en su tierra"}, dirá Él; y menos en su propia familia {{(4)}}.-

{{ADRIÁN N. ESCUDERO – Santa Fe (Argentina), 22-02-2010 – T.a.: 26-02-2010.-

Integra el Libro "APOCALIPSIS BANG y Otras Historias" (Colección de Relatos y Microrrelatos Extraordinarios). Inédito. La Botica del Autor. Santa Fe (Argentina), 2006/2010; asimismo, y, como parte del díptico "Cara y seca", el Libro "PUNCIONES MENTALES" (Colección de Horror II). Inédito. La Botica del Autor. Santa Fe (Argentina), D. 2008.-

(1) – Mc. 4, 1-9.-

(2) – Sant. 1, 12-18.-

(3) – Mt. 10, 26-27.-

(4) – Mc. 6, 4.-