Se sigue demostrando que el gobierno de Aznar fue el de las mentiras, un cuento pinochotista. No sólo mintió en cuanto a las razones para intervenir en la guerra de Irak y ocultó que las tropas españolas entraron en combate, mintió también respecto a la autoría del atentado en Madrid el 11 de marzo responsabilizando a ETA cuando ya había detenidos, con el fin de no salir perjudicados en las elecciones generales de tres días después.Mintió con las falsas autopsias a los militares fallecidos en el accidente del avión Yakolev, demostrando una gran falta de humanidad con los familiares. Ahora nos enteramos de que también mintió en el hundimiento del Prestige, que fue una decisión tomada en los primeros momentos y sin asesoramiento de especialistas, todo lo contrario a lo que afirmaron en su día. Y aún tiene Aznar la desfachatez de pasearse por el mundo hablando mal del gobierno actual.