Para los amantes del Cabo de Gata, no debemos olvidar este pequeño rincón que se encuentra antes de llegar al pueblo, paso obligado para los que hacemos el camino entre la ermita y el Cabo, paraje a menos de 20 metros del mar en pleno Parque natural, reserva de aves y animales acuáticos. Una belleza para descansar y meditar de lo que la Naturaleza nos proporciona, a la que debemos respetar y proteger.