En noviembre del 2006 asistí en el auditorio de la Casa de
Cultura de El Campello a una charla sobre Violencia de Género.
A raíz de este coloquio de donde surgieron numerosos preguntas de un público que
hoy día se da cuenta que poco se está haciendo para las mujeres maltratadas,
quisiera añadir unos puntos importantes que se omitieron en este acto.
Según el presidente de la audiencia provincial de Alicante, Vicente Magro,
durante el primer semestre de 2006, se registraron en España 73785 denuncias, de
las cuales 3515 pertenecían a nuestra provincia. Alicante es tristemente la 5ª
provincia que se destaca en el número de víctimas relacionadas con la violencia
de género De estas 3115 denuncias, 234 fueron retiradas por las víctimas. Se
otorgaron 1495 ordenes de protección a mujeres y se condenaron a 1058 agresores.
De 8 encarcelamientos en el 2003, la cifra ha pasado a 90 durante el primer
semestre 2006. Magro anunció que después del verano 2006 se impartirían “cursos
de reeducación a los maltratadores”.
El 28,4% de los malos tratos registrados en Alicante durante este primer
semestre provenía del cónyuge, el 27,4% de la pareja, el 16,9% de la ex-pareja,
el 14,3% por el ex-cónyuge y el 13,2% por un familiar. Añadiremos por fin que
10% de las víctimas retiran sus denuncias.
Entre el 2 de enero y el 31 de diciembre 2006, según la red estatal de
organizaciones feministas murieron por violencia de género 93 mujeres en España.
Una media de 7 a 8 mujeres al mes Según los medios de comunicación fueron 68
mujeres las que fallecieron, una cada 5 días.
El observatorio de la violencia doméstica, de la fundación Mujeres, declara que
los hombres que matan a sus parejas, no son ni drogadictos, ni alcohólicos, ni
locos. Sólo en el 5 por ciento, los problemas síquicos de los acusados fueron
estimados como atenuantes.
Se observa que los asesinos recurren casi siempre a medios a su alcance para
agredir a la mujer: cuchillos, cuerdas… Los asesinatos ocurren generalmente
entre parejas o matrimonios que siguen manteniendo lazos de “afectividad” ( el
75% de los casos más o menos.) Se constata que en la mayoría de los casos, la
víctima no denunció anteriormente a su verdugo aunque hubiera soportado malos
tratos. En el 80 por ciento de los casos, las víctimas mueren en su propio
domicilio.
Lo que mayoritariamente desconoce la población y parte de las autoridades es la
creación del Sindic de Greuges que se encargará de comprobar la aplicación de la
Ley para la Igualdad entre Mujeres y Hombres. Como bien se sabe de la
desigualdad y una incorrecta educación nace la violencia de género. ¿Para cuándo
una educación no-sexista y una educación de los valores y de la igualdad entre
hombres y mujeres?
Tampoco se dijo que la Plataforma Feminista convocó una concentración contra la
violencia de genero el día 25 de noviembre en Alicante, frente a la sede de
Gobierno con el fin de “concienciar a mujeres y hombres para defender el derecho
a la vida y la libertad”.
El Campello no está ubicado en el desierto y también tendría que expresar su
opinión sobre este tipo violencias, El Campello tendría que exigir, según oí en
la asistencia más protección para estas mujeres desamparadas, pisos de acogida,
ayuda sicológica semanal tanto a la víctima como a sus hijos, que se publique el
nombre de los maltratadores y que se les ponga un brazalete-chip como ya se está
haciendo en otras ciudades.
Hoy 8 de febrero, un mes justo antes del día internacional de la mujer, El
Campello es amargamente famosos por tener la séptima víctima nacional, y la
primera de la provincia, de muerte por malos tratos. La violencia de género da
la vuelta a la península en pocas semanas:
08 02 2007: Alicante. El Campello.
05 02 2007: Oviedo.
29 o1 2007: Soria.
27 01 2007 Baleares
27 01 2007Baleares
21 07 2007 Ciudad Real
10 01 2007 Lleida.
04 01 2007 Madrid.
El maltratador, es generalmente, de acuerdo con lo que declara la asociación
Themis, un hombre frustrado, inseguro, celoso de todo lo que atañe a su pareja,
que ha vivido la violencia familiar durante su infancia y que quiere demostrar
su superioridad violentando a la mujer. Manifiesta en todo momento, durante la
convivencia su papel de macho dominante, humillando y sometiendo a la victima a
un trato vejatorio. Si se somete a un tratamiento de rehabilitación de su
conducta agresiva es únicamente para intentar volver a reanudar con su pareja.
Las mujeres que viven en las ciudades son las que más denuncias efectúan contra
sus agresores. Las que viven en los pueblos son más reacias a manifestar los
malos tratos por miedo a la reacción y juicio moral de su entorno. Las víctimas
no suelen tener trabajo y dependen económicamente de su pareja o cónyuge. Por
regla general han sido testigos o víctimas de malos trastornos cuando eran
pequeñas, tienen poco auto-estima, son infravaloradas por los que la rodean y no
suelen compartir con nadie sus problemas. Suelen enamorarse de hombres que
demuestran un carácter y un comportamiento totalmente opuesto al suyo, hombres
que ellas ponen en un pedestal y cuyos deseos satisfacen ciegamente para no ser
rechazada, para no encontrarse solas y desamparadas. Aceptan su papel de ser
inferior y maltratado para justificar su rol de esposa y madre, de persona en la
sociedad.
Cómo siempre vuelvo a lo mismo. Los maltratos, la violencia domestica sólo se
pueden erradicar a través de una educación de igualdad.