Dos poemas de Mario Quiroga Fernández

 

JUGAR CON FUEGO
 
Navego contra la corriente,
Soy perro de caza y hombre
Sin freno, me amordacé y no tengo
Como escapar de mi propia red.
 
Loca de pasión, buscas al macho
Que te prometió, el sexo descalza.
Muy cerca está, apenas a unas brazas,
Todo por pensar en planes perfectos…
Su mordida es como sombra al árbol.
 
Voy a huir al mangle,
Voy a enterrar las cartas,
Dormiré en el fango, con los alacranes.
Pero líbrame noche, de esa hembra ancha
Que quiere besarme.
 
Ya libre de este amor,
Nunca más imploraré un milagro,
Prefiero morir que decir te quiero,
A la dama insomne.
 
Pediré perdón a los duendes blancos
Solo que si me esconden
Del triste fantasma.
 
 
 
AGUAS TURBIAS
 
Pillo y absurdo rufián,
Saltas al río sin saber bracear,
Todo por alcanzar un trozo de papel.
Las aguas turbias te arrastran,
A la cascada, cielo gris.
Pierdes la sonrisa al caer.
                   
Perdón al amor, paciencia al lamento,
Ya sabes mentir pero no sufrir,
Fuerzas de un tigre, vencedor del placer,
Entrégate al fuego y deja quemar,
Tu dura mirada, la que ayer creíste
De conquistador.
 
¿Qué quieres ahora, el sol en tu mano?
Si llevas muy dentro un huracán sin dueño,
Extraviaste el rumbo, por loco y perverso
Y ahora mira lejos, la hermosa gaviota,
Se lleva tu alma, sin estar tú muerto…
Aprende de una vez: se ama o se pierde.