Todo negrura
Sólo la luz de la luciérnaga,
fría cual ártico soplo.
¡Cargad de rosas los cañones
para que tiemble de gozo la aurora!
Sombras de paz,
habladme desde el claustro.
A son de alba la noche es vuestra,
y mía vuestra ley:
errar, buscar en el ayer,
hollar el lánguido camino del silencio.
¿Oís, sombras de paz,
murmullo de rotas simetrías,
la queja del diamante?
¿Quién le ha robado la luz
a las entrañaas de la tierra?
Sombras de paz,
dejadme habitar en vuestro seno.
¿No veis que ha oscurecido?
César Rubio (Augustus)
Miembro de
Escritores Castellano-manchegos
y de La Mediterranía.