El día de ayer 8 de septiembre, alrededor de las 10:15 de la mañana cuando el personal del Centro de Derechos Humanos Juan Gerardi llegó a las instalaciones, se dio cuenta que un aparato de aire acondicionado había sido retirado, dejando un boquete en la pared. Al entrar a la oficinas se percataron del desorden en que se encontraba todo el espacio de trabajo, materiales y archivos de información, altamente delicada de manejo exclusivo para la defensa de los derechos humanos, no se encontraba en su lugar y había sido revisado, así también se comprobó la extracción de dos computadoras de escritorio, también con información sensible y de carácter confidencial.