Con una férrea vigilancia de Carabineros que distribuyó personal en la ruta cinco desde Temuco al sur y en los alrededores del recinto, contando con el apoyo de un helicóptero, y pese a la negativa de las comunidades aledañas entró en funciones la tarde del 29 de Julio el polémico aeropuerto instalado en la localidad de Quepe-Pelales a 20 kilómetros al sur de Temuco.

Desde que el Gobierno concertacionista concediera los permisos para la construcción del Aeropuerto en la localidad de Quepe-Pelales el año 2006 fueron innumerables las movilizaciones en rechazo a dicho proyecto. Es así que las comunidades colindantes comenzaron a organizarse y ejercer presión por todos los medios entre tomas de terrenos y acciones legales, incluyendo el polémico convenio 169 de la OIT, igual los gobiernos chilenos insistieron con la construcción del aeropuerto en ese sector.
Ante las protestas contra el aeropuerto los gobiernos chilenos reaccionaron reprimiendo violentamente a las comunidades que rechazaban el proyecto. Allanamientos, detenciones y reiterados hostigamientos, una verdadera militarización fue lo que tuvieron que resistir las comunidades de Trapilhue, Mawidache y Wilkilko por su negativa.
Finalmente y luego de que el gobierno suscribió un acuerdo con algunas de las comunidades mapuche aledañas al aeropuerto que se oponían al funcionamiento del mismo esta semana se inauguro. Sin embargo, los ataque contra las comunidades que aún se mantienen contrarias se mantienen, pues estas sostienen que mientras el aeropuerto este insertado en medio de sus territorios ancestrales, este no podrá funcionar tranquilo.
En este contexto que el mismo día en que se inauguraba el aeropuerto y bajo una estricta vigilancia policial, aérea y terrestre, tanto en el aeropuerto como en las comunidades aledañas, que según un dirigente de Trapilhue denuncian que miembros de su comunidad fueron detenidos y agredidos por personal de la Policía de Investigaciones chilena.
La detención, calificada como ilegal por dirigentes de la comunidad de Trapilhue, afectó a seis jóvenes mapuche el mediodía del 29 de julio, justo cuando estos se desplazaban por el camino público desde tareas agrícolas hacia su comunidad, en el sector vecino al aeropuerto cuando fueron detenidos por la Policía de Investigaciones chilena. Según relataron, fueron mantenidos esposados en un camino de ripio y barro durante al menos una hora y luego llevados al cuartel central en Temuco. Al lugar acudieron dirigentes de la comunidad y la abogada Manuela Royo Letelier a quienes los policías explicaron de que se trataba de un “control de identidad debido a que cuatro de los detenidos no portaban su cédula de identidad”. Los detenidos fueron liberados recién a las 18 horas, manteniéndose toda la tarde mojados y sin alimento, dificultándose incluso el acceso al baño del cuartel, señalaron.
El Werken de Trapilhue calificó el hecho como “una detención ilegal con el que el gobierno pretende resguardar al nuevo aeropuerto de Temuco, lo que se suma a una nueva serie de acosos policiales a comuneros mapuche, tanto en el campo como en las ciudades, consistente en patrullajes a toda hora al interior de las comunidades y encerronas e interrogatorios a nuestros hermanos.”
Fuente: Alianza Territorial Mapuche
