Una bandada
de ángeles
revoloteaban
en cavernas azules;
verdes,
lilas
amarillas,
rosadas,
blancas.
Tenían
sus vestidos
transparentes,
de telas
que
hacían
juego
con sus alas
y sus rostros.
Se tiraban
de sus vestiduras
y pintaban
con pinceles
de trigo:
Mamut,
Canarios
y esperanzas.