A pesar de que el discurso sobre la estrategia de seguridad ha cambiado desde la toma de posesión del Presidente Peña Nieto en Diciembre 2012, las estadísticas continúan demostrando que ni la violencia ni las violaciones a los derechos humanos han disminuido. Según informes de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos, entre el 1° de Diciembre del 2012 y el 1° de Enero del 2014, se han presentado 938 denuncias por abuso de parte de elementos de las Fuerzas de Seguridad. La continua militarización y la falta de cambios sustanciales en la política de seguridad, han tenido efectos devastadores en México.