BAJO EL CLARO DE LA LUNA

No te vi cuando llegaste aquella noche

No alcancé a recibir tu luz primera

No admiré tu sencillez y tu dulzura

Ni siquiera de tu faz quedó la estela.

Entonces me paseaba yo extasiada

Olvidaba para siempre tu presencia

Y de lleno tu reflejo dio en mi pecho

Que alcé lentamente al infinito.

Te encontré tan clara y blanca

Fue impacto, un hechizo sorprendente

Me deshice toda yo en melancolía

Solitaria damisela de los cielos.

Cerré los ojos, me entregué a la noche

El aire agitó todos mis cabellos

Me dejé arrastrar por el encanto

Y por la sola voz del viento en su locura.

Me quedé, fuera del tiempo y del espacio,

Dormida bajo el claro de la luna.