ANDALUCÍA

ANDALUCÍA

Gente sabia y certera,
de trabajo y salud.
Son esencias y anhelos que genera
este pueblo andaluz
curtido por su suerte cicatera.

¡Andalucía mía, mi Andalucía,
te quiero y deseo, siento que te adoro!
Eres Edén florido del Mediodía,
eres mi luz, mi sol y mi tesoro.

II

Si me sales esquiva y desdeñosa,
Si te muestras voluble y posesiva,
cambiaré esta mi dádiva amorosa
a reja más sumisa y compasiva.

Te quiero responsable y laboriosa.
Te quiero solidaria y receptiva.
Has de ser la primera y primorosa,
y andar siempre por senda constructiva.

En el Sur, tú serás pujante emporio;
de lealtad y trabajo, cabecera;
de paz y avance, centro meritorio.

Deseo que seas doncella retrechera
de pujanza y respeto bien notorio
con alma culta, recia y placentera.
III ANDALUCÍA

De la nieve a la vega,
crece al sol la semilla.
De la vega a Sevilla,
quejas la luna allega.

Darro y Genil,
nieve y arena,
la huerta y el perejil.

Andalucía,
esperanza serena,
secular pleitesía.

De Huelva a Almería,
sol, turistas y olvido.
De la costa al ejido,
pena, baile y romería.

Andalucía,
resignación serena,
honda hipocresía.

IV

Andalucía,
luz sacrosanta, mar serena
y el sol de cada día.

De Cádiz a Sierra Morena,
canta el talento la luna.
De Doñana a Cartagena,
vela el lamento la duna.

Guadalquivir,
en el agua y en la sierra,
quiero yo vivir.

Andalucía,
entre tu gente y tu tierra,
la vida mía.

OCHO SULTANAS

Blanca y azul, Andalucía,
es estoica soberana
de ancestral sabiduría
honesta, sobria y cercana.

Su entereza e hidalguía,
grita el dolor contenido
en siglos de felonía
con voces de hondo quejido.

Luce gente de valía,
temple de antigua nobleza
navegando en la bahía,
o labrando con destreza.

De Huelva, hasta Almería,
ocho notables sultanas
tienen, en rancia dinastía,
raíz costera y serrana.

ÁMALA

Málaga.
Ven, vive y ámala.

El clima azul en el alma,
verde mar, verde alameda.
Los goces serán en Málaga
bajo su sierra roqueda.

Verde mar, alegre brisa.
Málaga, con dulce abrazo,
agasaja en la dulzura
íntima de su regazo.

¡Qué noble gente señorea¡
¡Qué dulce la tierra axárquica!
Atrapa el goce de su voz,
y halaga su risa mágica.

Málaga.
Entrégate y ámala.

Camilo Valverde Mudarra