ANATEMA
Pulsa el dispositivo, hay comida.
Eléctrico calambre si lo pulsa.
Castigo o recompensa. Muerte o vida.
Turbada entre barrotes, la convulsa
prisionera retorna a su guarida.
La frustración del hambre por repulsa
a su sustento la rapta en su huida.
Lasitud, extravío, suerte insulsa.
Pasividad, rigidez como pauta.
En su rincón atisba su destino.
La psicosis, bloqueo en el dilema:
de poco sirve ser ratona cauta
cuando en la cárcel, flébil y anodino,
cualquier proyecto frisa el anatema.