Amo la gota de tu cuerpo,
la que mi lengua descuelga
de tu cuello,
la que se expande en la espera
y protege la fragilidad del agua,
la que bebe el roce de los dedos,
la que advierte: no digas palabra,
sólo desea la sequedad del que ama
la lluvia que no alcanza.
Sólo desea la sequedad del que ofrece
la pasión en el calor de la sed,
en la gota que se anuncia desde la boca
y tiembla.
De: Teatro teorema (1996)