AMIGA

AMIGA

Hoy me brota del cuerpo la quietud

tras años de contienda furibunda

sin aceptar mis carencias latentes.

Por condena al exilio de emociones

me extraje el sentimiento sin clemencia.

Mi flagelo: vivir como mujer

de una pieza, sin dudas ni deslices.

En desagravio brindo mi refugio

a la amiga proscrita por cobarde.

Celebración solemne, nuestras copas

con lágrimas vertidas sin recato.

Feliz noche, Tristeza, vida mía.