ALAS DE MARIPOSA
Contigo la rocé, la efímera belleza,
polvo de mariposa fijo en lúbricos dedos,
por instantes de luz gozamos la Certeza,
a tu Dios atribuí la fuga de mis miedos.
Puse el alma en un claustro, aunque no fue proeza,
tan poco me costó abandonar mis credos.
Ser súcubo en tu carne, mi destino y riqueza,
a posteriori clones suplentes y remedos.
Expira la beldad gozada con la furia
del instante bendito de la alucinación.
Mi cuerpo en ti una estrella y tú cuerpo celeste.
Mi candidez me hizo cautiva de tu hueste,
reverenciando ardides, mutable abjuración.
Mariposa sin alas de tu belleza espuria.