A Osvaldo Lamborghini

Febricitante almanaque cargado de semanas vacías

como campanas con vivos penachos

guardo escandalosa asimetría

capturo vocecillas que rabian por mí

que no soy más que un lector de tripas

corazón de una pasta capciosa

al reservarme el agravio púbico

el rozamiento tutelar

el encarecido crepúsculo encarnado

¿notas invernales?