A las Musas de Olivari
se les ha perdido el tiempo
y dicen que La Guadaña lo tiene
A las Musas de Olivari
se les han perdido las cariátides
y dicen que El Musicante Rengo las tiene
A las Musas de Olivari
se les han perdido la concatenación
la conclusión
y hasta la contracción
y dicen que La Anemia las tiene
A las Musas de Olivari
se les han desarrapado las rimas
y culpan a Lo Primigenio
y a Lo Precox
A las Musas de Olivari
como no les alcanzan las calles ni los cines
en las lecherías destartalan
las tres perfidias de sus madres
y polvos de sus padres
A las Musas de Olivari
no las calientan ya los tangos
ni los improperios de los psittacus erythacus
ni La Bondad
ya nada de nada las calienta
A las Musas de Olivari
las declamaciones gimoteadas
las inducen a menudeos bochornosos
cuanto más feos
más hermosos
A las Musas de Olivari
el folletín las priva
de unas opacidades hijas
de otras retóricas
primas dilectas del horizonte
sobrinas trascendentales del brillo de la luna
tías de otoñal avidez de elíptica prosapia
A las Musas de Olivari
el tranvía las entona en general
y las redime
o las apena en un declive muy
particular
A las Musas de Olivari
se les cansan las patas y los parentescos
y se les han perdido las confluencias
y dicen que Olivari las tiene
A las Musas de Olivari
se les ha perdido el Olivari y dicen
que La Socarronería
-a préstamo-
lo tiene
A Las Musas de Olivari
las musas de otros bardos
les tiran, también ellas de duelo, desconsideradas
guirnaldas, canéforas, usadas coronas
insolentes búcaros y ramilleteros
Las musas egregias de otros bardos
fuera de sí apuntan a locas
dentro
del desmesurado hastío sucintamente civiloide
y cuerdo.