Ganó el Real Madrid. La que se montó en mi casa, madre mía. Vino todo el equipo de rugby a celebrarlo en pleno y a beberse nuestra cerveza. No se cuántos. Veinte o treinta. O mil. Grandes como camiones y rugiendo como búfalos. Me subí arriba a la buhardilla y estuve jugando a videojuegos con Pedro, que no se separó de mi culo durante las siete horas que estuvo abajo la manada. Con cada gol, las paredes de mi casa temblaron. Y luego los árboles, porque lo siguiente que hacían después de gritar en casa, era gritar en el jardín, con bailecito y ondeada de bufandas, para que se enterara todo El Pardo. Nosotros sacábamos el pescuezo por la ventana y los mirábamos desde arriba, como si estuviéramos asomados al foso de las fieras en el zoo. Nos reímos. La verdad es que era divertido verlos. Son brutos, vitales y simpáticos. Los chicos del chalet de al lado debían estar algo acojonados, porque no dijeron ni mu. El vecino del telescopio sí. Ese se asomó cuatro veces y se quejó tres, entre risitas de comadreja. Karlos estaba completamente afónico esta mañana. Yo le digo «pero si tú eres del Athletic de Bilbao…» y él responde «no importa, todo es fútbol.» Joder, qué distintos somos. En todo. Un huevo y una castaña. Pero no importa. Ese es el secreto de la alquimia. Mezclar materiales.
Me muero de sueño, pero antes de caer en coma voy a escribirte porque últimamente te tengo en el limbo y eso no. Que o se tiene un blog o no se tiene. Las medias tintas para los tipos evanescentes. Yo siempre he tirado a sólido. En mi defensa diré que esta última semana he vivido un poco sin vivir en mí. Hoy he pasado la mitad del día comiendo y la otra mitad durmiendo. Y aún así tengo sueño y me duele la espalda. Y no me apetece una puñeta ponerme a mirar resultados electorales y vídeos de políticos mierderos diciéndole al mundo que han ganado todo-todo-todo y que están supercontentos porque todo es superchupi. Mañana. Mañana ya me despertaré, me pondré mi camiseta absurda de los lunes, me peinaré los pelánganos y saldré al mundo con fuerzas renovadas.