Las mil y una noches

Quimeras de Oriente,
incienso, sándalo y bálsamo,
perfumes envasados en plata y oro
embriagan los sentidos y las razones.
Ungüentos de ámbar y azahar se introducen
por los poros de la esencia de la humanidad.
Los sentidos desquiciados por las fragancias,
aturdidos buscan las mareas libidinosas
que les conducirán hacia las tierras prohibidas.