Mi ángel de pies descalzos
Con otro mundo soñaba,
Bajo la sombra de un lirio
Sobre la hierba mojada,
Yo era centinela
De las alas en su espalda
Del clavel en su cabeza,
De tanta vida y entraña.
Para no deshacer el silencio
Que el claro fiel le guardaba
El viento no corría
Las horas, no pasaban,
Y en este vano esperar
A que el párpado me hallara
Volvía yo a nacer de nuevo
En mi ángel de pies y alas.