YO QUE PENSABA Y, TÚ QUE NO SABÍAS

Yo que pensaba


Llegaban serenos


Tus ojos a mis raíces.


Tú, que no sabías


Mis raíces comparten


La luz de la mirada


Y el sol de las pupilas.


Yo que pensaba


Detendrías al viento


Que viene a embalsamarnos


Con olor a tiempo.


Tú que no sabías


que este tiempo es pecado


y el pecado es aquello


que te dicen – No hagas.


Y que haces pensando


Que jamás lo prohibieron.


Yo que pensaba


En vuelo de palomas


Que volaban austeras


A anidarse en tu pecho


Tú, que no sabías,


Que ellas eran mis manos


Ni que aquella blancura


Que en sus alas notabas


Era la sangre limpia


Que en mis venas aguardo.


Yo que pensaba


Que venías en aras


De llenarte de luz


Como creí que lo hacías.


Tú, que no sabías


Si era buena o mala


La luz que me dabas


Y al final me quitabas


Como flores, frescas,


De media mañana


Que al salir el día


A la hora indicada


Encontramos marchitas.


Y al final del principio


Tú, que no sabías


Que yo lo pensaba,


Y yo, que pensaba


Que tú lo sabías.