El poeta olvida sus laureles



Pero ¿dónde?

¿En el taxi o atrás del busto de Palas Atenea?

es grave esto

la existencia queda en suspenso nuevamente

como aquella vez…así…

podría ser cómico, patético

aunque los laureles

no son ramitas perdidas por el viento o el fuego

sino lo que ciñe

la angosta mano de destino

¿Adónde los habrá dejado?

¿Arriba de la almohada o adentro

de la almohada?

¿Arriba de su pobreza de empleado

o adentro de su pobreza de empleado?

¿Enfrente del alma o atrás de su alma?

Un súbito aroma a pesto

distrae su ansiedad

allí

entre tallarines

brotan hojitas de albahaca

su mujer sonríe en medio del domingo

Roque Dalton tenía razón

y Darío, Vallejo

y su mujer

los laureles son buenos para los poetas y para

los tallarines.