Hay cuervos negros y cuervos blancos.
Cuervos azules, rojos y pardos.
Cuervos pecadores y ¡muy santos!
Cuervos ateos y cuervos mitrados.
Cuervos gordos, cuervos flacos,
feos, horribles y también muy guapos.
Cuervos plebeyos y coronados.
Cuervos maricas, cuervos «muy machos».
Cuervos que roban, cuervos honrados.
Cuervos que vuelan y cuervos varados.
Cuervos lentos, rápidos y lastrados.
Cuervos reales y reales cuervos.
Cuervos que bailan, cuervos que cantan.
Cuervos solteros, casados, viudos,
separados y … ¡hasta divorciados!
Cuervos cornudos, cuervos bragados.
Cuervos cuervitos, cuervos malditos.
Cuervos crudos, asados y alguno frito.
Cuervos que solo son cuervos
y son …
los más raros.