POEMAS PERDIDOS
¡Qué bello es el poema perdido!
Aquél que no dice ni se compromete,
el que en todos los libros ha vivido,
el que se siente y no se siente.
¡Qué bello es el poema perdido!
El que no se ha escrito nunca,
el que con amor ha sido leído,
el que se relata y no se escucha.
¡Qué bello es el poema perdido!
El que nunca el poeta ha escrito,
el que se escribió y sólo ha vivido,
el que murió en un pequeño manuscrito.
¡Qué bello es el poema perdido!
Aquél que se compuso en un bosque silencioso,
aquél que lo escribió el poeta dormido,
aquél que contó ese juglar mentiroso.
¡Qué bello es el poema perdido!
Aquél que nació en un sueño olvidado,
aquél que vivió en la mente de un poeta caído,
aquél que nació muerto, pero muy amado.
¡Qué bello es el poema perdido!
Porque todos los poemas creados
por poetas poco conocidos,
quizás sean los poemas más amados
y también los más perdidos.
CARENCIA DEL HOMBRE
Cuántos seres humanos se disfrazan
porque no conocen sus limitaciones,
ni sus carencias,
ni sus engaños,
ni la cruz de sus corazones.
Cuántos seres humanos se engañan
porque no viven sus reflexiones,
ni escuchan la voz de su destino,
ni conocen la vibración de su nacimiento,
ni sienten la luz de su sendero.
Y cuando las pruebas de la vida
les somete a su cruel sufrimiento,
suplican gracia y perdón,
alaban a un dios no sentido,
miran al cielo sin amor,
se arrepienten con pena y dolor,
pero clamando: «que no se lo han merecido».
Antes que la ceguera nos invada
y no nos permita ver nuestra realidad,
abramos el amor a nuestras entrañas,
conozcamos la verdad de nuestro corazón,
busquemos la libertad del firmamento,
sintamos a nuestro verdadero Dios.
LA NADA
Si no fuera esencia ni vacío.
Si no fuera mar ni tierra.
Si no fuera cuerpo ni alma.
¿Qué sería la música de esta vida?
Si no fuera llanto ni alegría.
Si no fuera flor ni pensamiento.
Si no fuera tristeza ni melancolía.
¿Qué sería la voz de este Universo?
Si no fuera nada ni nadie.
Si todo fuera ilusión y tránsito.
¿Sería el sentido de la vida
la pequeña luz de energía
donde estamos aún, todavía?
Y donde todo nació de la Nada.
Porque, aunque creamos vivir conscientemente,
pudiera ser engañoso e ilusorio
manifestado por una prodigiosa Mente.
Nada vive ni duerme,
ni nada sueña.
Nada es la vida material y etérea,
ni la Luz blanca de pura Energía.
Todo está en el mismo lugar.
Y allá donde vayamos un día,
aunque creamos que es realidad,
será el sueño de una Inmortal vida.