Para ti mi vida entera
con los tropiezos del mundo,
te abracé en esa espera
de tu suspiro profundo.
Los párpados muerden el hielo,
el lento latir sofoca,
lacios los dedos al cielo,
abrazo el alma y me toca.
Mis manos toman las tuyas
donde se escapa la vida
y te ruego amor no huyas,
la evidencia es tu partida.
(Freya)
15 de Marzo, 2005.