“Ambivalencia”
Ambivalencia de querer dar y no siempre saber como,
vislumbro un árbol seco o un pajarillo extraviado en ciudades,
aquella roca de siglos desgastada por el tiempo,
miro aquel pedazo de mar, contenido por un respaldo ilusoriamente abrupto,
Entonces soy un poco árbol, un poco pajarillo, una poca roca, un poco mar,
Su silencio es palabra,
su permanencia y decir están en sus silencios,
y la vida con sus secretos a cuestas,
Quiero ser yo en medio de todos,
Aunque mi corazón simule quedarse sordo
y mis palabras no digan,
y mi cerebro sufra migrañas temporales,
apremiantes como rebeldía de mis genes.
“Mi espacio”
Mi espacio,
luz blanca entre muros de agua de mar,
rocas que resplandecen ante el murmullo de árboles y brisas,
Mi espacio,
silencios invadidos por canto de aves,
de grillos alegres y suicidas.
Lechuzas,
desnudez de mundo nocturno,
reflejos de cocuyos en la luna,
temores a la inmensidad de gotas de rocío
desbordadas de energía para empezar el día,
Mi espacio,
Mar, Noche, Amaneceres,
El tiempo y yo viajando en arco iris, de la mano de rabo de nubes.
“Tristezas”
Gris de confusiones y sentimientos distinguidos
dando traspiés con sueños, fantasías, energía de estrellas,
luz de luna,
tristezas torpes, pasajeras,
llenas de ansias de vivir,
libertad de expandir mi etéreo espíritu,
voluntad de ser un caracol transparente.
“Evasión consciente”
Quietudes evasivas,
Ineptitud de inspiraciones,
Iceberg de soledades,
Tristezas fanfarronas,
Ilusiones candorosas,
Cotidianidad roedora.
Todo, una evasión fugaz
desanudando la alegría aturdida
de incomprensiones a tanto amor sensato.
Amor murmullo de aguas subterráneas,
Amor de espíritu aferrado a quietudes
e intermitentes transparencias necesarias,
Evasión consciente,
Ritual inminente para entregar
un corazón cristal, detenido entre fuegos, estrellas, tus manos y tu pecho.
«Aceptémonos»
Aceptémonos en paisajes comunes,
achicando distancias con el verbo corazón y señor de afectos, de vírgenes ternuras.
Aceptémonos desvaneciendo océanos, salvando anhelos,
rozando apenas un planeta de flores y traslúcidas cascadas,
Engalanando un cielo perdurable de risas, pequeños sobresaltos nostálgicos,
Mariposas gigantes, gaviotas amantes de luceros,
Luna empequeñecida ante el fulgor de una naciente estrella nuestra y bienhechora,
Aceptémonos.