Irrealidad


Déjame contemplarte mientras duermes,


No despiertes ahora,


Déjame mirarte así, desde lo alto,


Dormidos todos somos como ángeles,


Inocentes y bellos…


 


¿Dónde andará tu alma


Que ha dejado abandonado


A mis caprichos


El cuerpo que aún habita?


 


En mi habitación yo también duermo


En alas del paso de las horas.


No sé que pensamiento me trajo a tu lado.


Mas bendigo a la noche…


 


Admiro la placidez de tu rostro,


La sonrisa que esbozas,


Tu respiración calmada.


Y no me ves y no me sientes,


No me escuchas.


 


Tal vez sea mejor así,


No despiertes, espera,


Ya me marcho.


Escapo de este vuelo irrealizable


En que me sorprendo acechándote.


 


Maldigo a la aurora


Que me lleva de vuelta a la vorágine.


 


Y una parte de mí,


Aún consciente, se pregunta,


¿Dónde estaba mi alma


cuando hice aquel juramento


de olvidarte?


 


Tal vez, como siempre, distraída, sorda,


Rebelde, indócil, insumisa,


Porque huyendo del amor


Te encuentro en sueños.


 


 


Marié Rojas
(poema premiado en el concurso Cora-Coralina)


Ilustración: Ray Respall