RITO X
ANTÍFONA
Escúchame padre, no agotó mi alma
el dolor; ahora, que por no saberme,
me sé humilde y pobre, y uno con las cosas
en continuo tránsito, buscando la muerte.
Clamo por el fin de los bellos tiempos,
Preludio del réquiem, ruina irredimible,
y el dolor espeso de sangre maldita
clavado en las ingles.
Eco sin materia,
reclamo en mis tuétanos el último ascenso
al Gólgota, Cristo y Sísifo en carne
única. Tu hija nacida del miedo.
No será la muerte planto y plañidera
por el hombre a quien nunca lloraré,
aunque en mí, vulnere la entraña en que habita.
No tendrá, no, ojos verdes de mujer,
cifra ni guarismo.
Sella, padre, al fin, el sabor espeso
de boca en mi sangre. El beso de amada.
Serás muerte, patria, la voz sin registro,
retorno, camino de regreso a casa.
Ricard Monforte 0105