Como un cuento

A dónde vamos a ir a parar


con esta vida tan singular.


Pasa y pasa el tiempo


pasa mucho o pasa poco,


pero yo sigo cada vez más loco.


 


 No tengo ganas ni de llorar,


porque ¿sabes?


Creo que te he vuelto


a encontrar.


Pensaba -o mejor dicho- sabía


que me ibas a olvidar.


Sin fotos en donde mirar,


Sólo con mis recuerdos desdibujados


de tu cuerpo…


 


Tan sólo con mis recuerdos tan fidedignos,


como si te tuviera delante.


Nunca creí en aquellos cuentos


de “Blancacientas” y “Ceninieves”,


nunca me adularon con sus encantos;


pero sí ahora existiera una de esas,


seguro y tan certero estaría que sería tu fiel retrato.