La calma, como todos los estados de la naturaleza, incluido el ser humano, nunca es igual a sí misma. Como tampoco lo es el movimiento. Cada día trae su propio afán. La brisa es siempre buena, refresca, el viento algo más fuerte hace que se despeje la atmósfera. En mi primorosa (sic) página, ha habido de todo como en botica: calma, brisa, vendaval e incluso aburrimiento. Y cuando se ha levantado algún ciclón siempre ha sido para clarificar posiciones. Los que han resistido porque estaban firmemente enlazados han seguido, los que se van dejando llevar por los caprichos de la naturaleza volaron, gracias a Eolo. Pero mi discurso en MCH, querido compañero, no va por el nivel estilístico de los escritos presentados, sino por los contenidos. No me cansaré de repetir que mi concepción de la libertad de expresión está absolutamente reñida con el descrédito hacia otra manera de pensar o de vivir. La inteligencia y su expresión verbal radica en saber exponer con talento, mesura y argumentos la propia opción, y conseguir demostrar la invalidez de la otra. Eso es la argumentación. Por ello, y a pesar de que me sentía agradecida a Ramón F.P. por la sorpresa inesperada de realizar un bello trabajo visual con algunos de mis poemas, expuse públicamente que habría preferido que su texto del insecto díptero no hubiera visto la luz en MCH. Ello supone algo mucho más complejo: que MCH acepta muchas más validaciones de las que yo misma aceptaría. Estoy en este sitio para ayudar a Denis, como tú, y es una responsabilidad que no pienso dejar aunque disienta (a no ser que el webmaster se harte de que la calma de MCH se vea algo alterada por mis disensiones y decida invitarme a disentir a otro sitio). Es más, creo que MCH se enriquece con esto más, porque en mi caso no se trata de desencuentro sino al contrario de búsqueda de encuentro. Normalmente estos asuntos se resuelven a puerta cerrada en otros sitios, en METÁFORA no ha sido así, y cuando hemos tenido puntos de polémica ha sido abiertamente, con la ayuda de los participantes, con respeto y sinceridad. Y siempre el foro ha salido fortalecido.
Mi discurso pues no estriba en el establecimiento de niveles de participación (sic), no. Ni mucho menos. Disiento … otra vez (¡caray con la Gioia que nos ha salido respondona!). Eso sería caer en lo que me ha hecho salir – y no volver – de más de un portal literario. Cada cual escribe como sabe y puede, y si se trata de un portal tipo taller como lo es METÁFORA se le ayuda a mejorar. No es el caso de MCH. ¿Cómo decidir quién está en el rango superior y quién en el inferior?. Lo decidiríamos nosotros, claro, ya que estaríamos en el superior por dedicarnos al mundo de las letras y ser administradores del portal. Y ¿cuándo pasarían al rango superior los que estaban en el inferior? ¿Harían méritos? Pero, si MCH no es un taller tendrían que buscarse la vida en otro sitio, ¿no?
Esta es mi idea, la expreso públicamente, sin ambages. El criterio de validación se basaría en que el texto no supusiera un ataque contra nada ni contra nadie usando inadecuados términos que pudieran herir a las personas (no es tan difícil, no seamos hipócritas, porque sabemos perfectamente cuándo nuestras palabras pueden molestar profundamente a los demás expuestas públicamente). Y se fundamentaría igualmente en que si no tiene un mínimo de calidad no merece la pena para nadie: primero por respeto al esfuerzo que los demás hacen en escribir algo digno lingüísticamente y literariamente, y segundo porque a ese participante se le hace un flaco favor admitiéndole algo que no vale nada (¿cómo va a darse cuenta de que tiene que mejorar?).
Sé perfectamente que no es la idea del webmaster, sé que no es la política que se ha llevado a cabo hasta ahora, pero también sé que a Denis no se le habría ocurrido proponernos a Ricard Monforte (que ha dejado el portal por los motivos que defiendo yo misma) y a mí ayudarle en este menester si quisiera que todo fuera inamovible, para ese viaje no hacen falta las alforjas de los demás, con las propias ya le estaría bien.
MCH esta vivo, más vivo que nunca tal vez, si en algo puedo contribuir a que así se mantenga, no faltará mi esfuerzo. La duda es vida. Quien dice que no duda nunca, es un mentiroso y un inútil porque demuestra que permanece anclado en sus excluyentes convicciones. En estos momentos estamos creciendo y MCH crece con nosotros. Invito a los participantes a opinar, MCH ganará con ello.
Un saludo a los lectores y participantes de MCH y un abrazo para Augustus en quien he encontrado un amigo, una persona en quien poder confiar, con quien poder hablar, discutir y aprender. ¿No es eso una inmensa suerte? A MCH se lo debo y al buen viento que me trajo por aquí.
Diana Gioia