Ángeles eléctricos y otros poemas, de Leonardo Lobos Lagos

ÁNGELES ELÉCTRICOS


Se terminó de escribir en Noviembre de 1996. Presentado en Opera Bouffe en el Puente Vicente Huidobro, río Mapocho el mes de noviembre de 1997, editado por L.S. Editorial. Diseño Leo Lobos, Luis Alarcón. Fotografía Emilio Arnés. Música de Guillermo Escudero, Piny Levalle y Claudia Campusano en Vivo.


 


«Al fin de cuentas, el mundo -cuando tenemos imaginación- es algo que se inventa. Entonces, da lo mismo dónde nos encontremos. Aquí, allá, solos, girando bajo las luces de una noche cualquiera» Santiago Elordi


 


Poemas para ser leídos-hablados en público con música nueva y antigua, con luces y oscuridad, con imágenes y sin ellas. El título y parte de este trabajo esta inspirado por letras y música de Gustavo Cerati. Dedico este trabajo a los amigos. Al fotógrafo eléctrico Alvaro Hoppe. A Paula, Valentina y Catalina. A mis Padres. A mis hermanos Mauricio y  Marcos, ángeles de electricidad.


 


«Todos los hombres tienen necesariamente la razón y no la tienen, porque todo está justificado y es injustificable al mismo tiempo» Emile Cioran


 


dar vueltas por la jaula de los meridianos


a Blaise Cendrars


 


parece ser la razón


el fondo del corazón esta lejos


de aquí


y el caminar


y el móvil


y el avión


tienen un mismo horizonte


 


la semilla


del horizonte


el sol es un óvulo


 


que no ha sido


fecundado


aún


 


¿ Vendrá el gigante avestruz a


comer


de su mano?


 


tiempos anteriores


haz de caminar un largo


trecho a pie


antes de conseguir


tus


alas


 


 


se aproximaba


el sol


ha llegado apenas al


punto medio


de su vida


estable


 


el frescor se aproxima a paso lento


el microbús me lleva a casa


 


«Lego la nada a nadie» J.L. Borges


 


durante el curso de unos días


y esto es, unos cuantos días


apenas


aquí en el confín del mundo


te incluyo


en


mis


oraciones


 


el conducir fue siempre tarea de otros


yo duermo, leo, converso, escribo


miro


 


la música del auto convierte


el viaje en una película de


esas


que nunca llegamos a ver


pero de la que siempre


escuchamos


 


algo


 


 


La verdad miente


la verdad


es un lenguaje que ha perdido la memoria


es un pato verde que salta


al cielo


y grita como yo


pato salvaje que


miente


como



 


En noches diurnas


el que está


ausente


está


equivocado


 


 


Ceniza


como las


nubes


en cualquier parte de este planeta


en cualquier lugar


de la Tierra en donde


estés


como un incendio


 


quémate


 


 


él trabajaba ella también


lo hacia, la luna


como de costumbre a estas


horas del sacrificio


escapaba a las leyes


generales del


tumulto


 


 


 


otra vez le leí


colocó un puñado


de letras oscuras y bellas


sobre el papel


como un rostro


pálido iluminado


por sus ojos


las páginas


miraron


por


él


otra vez


 


 


 


Muy de tarde en tarde,


muy de cuando en vez…


 


las campanas indicaban el fin de la época


del hastío


 


las niñas y los niños cantaban


canciones de moda


 


algunos que estaban


allí desde los tiempos antiguos


soñaban


con el vuelo de las águilas


 


nuevos y viejos


habitaban bajo


el


mismo techo


 


cada cual


recorrí las calles


Americo Vespucio, Vicuña


Mackenna


había mujeres


transeúntes


también hombres


de todas las edades


 


cada cual rumbo a cada cual


 


 


Un día de longitud


casi impensada


se abre


en esta órbita


 


la micro es una nave


que nos


mueve en el espacio


algunos hablan de amor


mientras intento dormir


zumban


las


abejas


de


cristal


 


No quiero sentarme


desde aquí


veo con claridad a las cuadrillas de obreros


caminar rumbo al


templo


 


en veintitantos mil


millones de años


el sol


se extinguirá


y el poema del mundo


se irá con él


 


 


 


CIELOS


Nombre de un conjunto de poemas sueltos, escritos sin continuidad desde 1995


en las comunas de Puente Alto, Maipú, Macul, Santiago de Chile. Presentados


en una edición de 50 ejemplares numerados en Clavo Oxidado Art-Restaurant


(Providencia-Chile) el 17 de  Enero de 1997, con la colaboración en la


selección musical del maestro Guillermo Escudero, Alfredo Ancatrio audiovisuales,


y Jorge Ugalde producción. A mis amigos Francisca Alcalde y Federico Errázuriz.


 


«la escritura fue un dibujo trazado entre los apremios


de la persecución»  Rafael Cadenas


 


He vivido como todos, quiero


morir como


todos,


quiero ir


a donde


todos van


a


dar


 


En ningún lugar


la tierra es


como era


cada uno


esta


atrapado en


su


propia


catedral


 


 


Es un lago de sollozos


coloreados de nuevo


el mar


solo


el mar


es


origen


 


No se han ido


solo hemos


dejado


de


verlos


 


no habrá en el


paraíso otra


muerte


 


Aquí en mi jardín


de paso a donde nunca sabré


los gorriones


comen pedazos de


pan


que he arrojado


para verlos


no duermo


completamente mis


sueños


 


debajo de esta


palabra


se expande


aquel


que rodeado


de altas montañas


y construcciones


humanas


esta rendido


ante


si


 


 


 


 


 


Evocación al tres uno cinco tres


recuerdas hermano


las hileras de hormigas


bordeando el edificio


no tenían nada


y eran magnificas


imaginaba


nubes de insectos mensajeros


soplados desde


tierras extrañas


lagunas, sienas


reconstruyo en mi mente


mapas


sobre mi historia


babeo


 


 


CADA DIA ES UNA INVITACION


Escrito en Santiago el año 1987 y presentado el 25 de abril de 1997 junto al poema Perdidos en la Habana y a dos textos del poeta Sergio Parra en una edición limitada de diseño, arte e impresión digital de 50 ejemplares únicos, en  Clavo Oxidado Art-Restaurant a veinte días del inicio del aullido inmortal de Allen Ginsberg  (1926- 5 abril 1997). Registro Audiovisual Alvaro Espinoza, música Guillermo Escudero, producción de Jorge Ugalde.


 


«el péndulo de la mente oscila entre sentido y sin sentido,


no entre correcto y equivocado» Carl  G. Jung


 


Eran cuatro


desesperados


cuatro hambrientos


cuchilleros que salieron a mi paso


 


era tarde, lo sé


no debí salir,


 


pero hay días que se alargan


demasiado


hacia raros dominios donde una calle es igual a


otra y simplemente equivocamos el camino -hay


lugares con los cuales, uno debiera contentarse


sólo con soñar-


 


ahora que recuerdo la escena


fui veloz-rápido como una luz


en la


mañana.


 


 


Como mueble


Ciudad de La Serena, Chile 1986. Publicado en


Cartas de más abajo el año 1992. A Marieta Santi.


 


Un solo mueble


adorna la habitación


un cielo gastado


descascara una luz


que ilumina este universo desolado


un sobreviviente llora


sobre un suelo sucio como mueble


como un mueble solo


de una habitación que ya nadie limpiará.


 


 


habremos muerto


Escritos en Santiago y Valparaíso el año 1986.


habremos desaparecido


pero volveremos


para vivir


una serie de renacimientos


en casi todos los idiomas


 


vivo aquí


trabajo aquí en túneles interminables


y complejos


como una hormiga a un costado


del edificio.


 


 


como dios


derramando a pierna abierta


tanta existencia como dios


dando a luz mil nacidos muertos


mil novecientos nombres que no recuerdo


mil novecientos setenta y tantos


deslizándose madre tierra


hasta tus


entrañas


nuevamente


 


 


 


 


 


¿pero qué quieren que les diga


exactamente?


Santiago, 1987.


 


«un pájaro que vuela por el aire,


queda desamparado en el espacio porque la


Tierra gira alrededor del sol a una velocidad


de treinta kilómetros por segundo»


Isaac Asimov


 


Embriaguez oral


ni miel, ni seda


es de noche


y algo sucede


al otro lado de la tierra.


 


Vamos a dejarles


a todos


boquiabiertos


pues somos


seres de carne blanda


solitarios


en marcha en todas direcciones


en un bosque


metálico


gris


que crece


desordenada


e incansablemente


 


como


exiliados de sí mismos


 


 


 


Cuando el Mundo Marque Cero (1990)


y su reloj de tiempo se detenga


nos verán


desaparecer desde atrás


tan lejos


de un lugar vacío


llamado a ojos estrellados


 


 


 


 


 


 


Escritos el ’90


dedicados a mi padre.


Nadie habita


nadie habita


nuestros mundos


como tu interior


son ajenos


como cada pedazo de nada


que llevamos en los bolsillos


como todo aquello


que no somos capaces de decir


y leer


cuando la vida


se nos hace


demasiado corta


 


Para tu yo


afuera dejas todo


aquello que tienes dentro


no existe todo, sabes y soñamos


lo que sea posible


y mientras más hablas menos


interesa por que


las palabras son motivos


y una historia para desconfiar


y la nada y uno


que otro pelo blanco


en la barba de mí


padre.


 


Desde una letra (1991)


mil estaciones de radio tocan al género humano


tus dibujos flotan en mi espacio


sin tiempo ni referencias


bajo la sombra de ellos


descanso ahora.


 


A limite humano


a mazmorra cárcel a ciudad abierta


huele aquí


lavamos nuestros rostros


maldecimos después de llorar


y en procesión lenta


nos enterramos uno a uno


como sí algo de nosotros


descansara en esos


minutos repetidos


repetidos


repetidos


 


Libre Asociación


A Paulina Salcedo (1991)


tú recuerdas, ascensores


de blancas torres,


cordilleras,


pequeños


como lo que somos


y alto a veces, nubes


y un nombre en vuelo


a lo largo


de la línea


telefónica


 


 


¿Crees en vivir? (1991)


¿Crees qué vivir se lee,


en los diarios


de la esquina


en las revistas


de ciencia


en los miles y miles


de libros que pueblan nuestro planeta


y sus confines?


¿Crees qué vivir suena


en la radio, en el disco


compacto, en la pantalla y su predica oficial?


¿Qué vivir es la lengua que hablas


lo que comes, el horizonte que sorprende tus sueños


cada día?


Quizás, y digo quizás,


vivir sea algo que valga la pena hacer alguna vez.


 


 


POSEIDON


A mi amigo Federico Errázuriz Soza, por la vuelta al día en ochenta mundos.


 


Poseidón y sus


tiburones de madera


nos persiguen por cubierta


el pakishta


cae al mar


 


y hago lo mismo


 


escupo sal por la nariz


tos y más tos


aclaro la visión


y mientras doy gracias


por vivir


recuerdo al cachorro


ladrar


bajo


el agua


 


El canal pasará


como el Ecuador


bajo nuestros pies descalzos


a la salida del sol


entre una y otra costa


volarás


como si no volaras


como


si no salieras


de aquí


 


olvidarás


 


porque olvidar


es también


maravilloso