Si no tuviera tiempo de pensar,
no pensaría;
si no tuviera tiempo de sentir,
no sentiría;
si no tuviera tiempo de llorar,
no lloraría.
Pero es que pienso,
pienso sin cesar día tras día;
pero es que siento,
siento sin parar esta agonía;
pero es que lloro,
lloro sin hallar ni paz ni guía.
Porque mi tiempo no tendrá final
mientras yo viva.
Es tiempo de pensar,
es tiempo de sentir,
es tiempo de llorar,
mientras me llega el tiempo de reír,
mientras la vida pasa sin cesar.