Ojos pequeños, marrones con reflejos de mar verdosa, onda de cabellos níveos, bigote fino a la Clark Gable, rostro arrugado por el dolor de la sabiduría, la experiencia, a veces feliz y otra desdichada, de una vida digna y ejemplar.
Años que se cuentan como un susurro, por miedo a que se desvanezcan. Historias insólitas que se regalan a los oyentes, historias de una vida plena, altruista y generosa.
Años que agudizan los sentidos, el amor y la nobleza. Años que demuestran que él, siempre estuvo ahí para lo bueno y para lo malo. Años que demostrarán a través de los tiempos que fue un ejemplo para los suyos.
Su casa, unos días es ONG, otro día es agencia inmobiliaria, INEM, y otro día: gobierno paralelo, pero sin secretos. Desfilan por su salón, pobres, ricos, altos cargos políticos, parados, empresarios , … y muchos amigos.
Es defensor de los marginados, negros, amarillos sin que su nombre salga a relucir en las crónicas de las revistas. Le confían jóvenes descarriados para que los vuelva a encauzar en un camino más recto porque él sabe cuales son los senderos que llevan a la lealtad.Su vida es un cúmulo de experiencias nuevas, de preocupaciones por los que ama, de dedicación a los que conoce y que le necesitan, de sencillez, sensibilidad y modestia frente a una sociedad que pierde sus valores, que olvida a los jóvenes, que no tiene la vitalidad que derrocha un hombre que va guiando a los demás, cargado con casi ocho décadas en sus ojos pequeños, con reflejos de mar verdosa
Harmonie
