Dedicado a José Martí. La oscuridad inunda mi vista. Solo una luminosa apertura se vislumbra en la lejanía. El túnel de las sombras en el que me hallo se posa sobre mí, Se dispone a lanzarme. En fracciones de interminables segundos, se acciona el mecanismo. El percutor golpea en mi espalda. Un estruendo ensordecedor queda olvidado. Raudo proyectil soy, mientras abandono la penumbra Para sumergirme en la luz. Voy muy aprisa, Casi no distingo lo que me rodea. Colores, Solo eso se fija en mi mente. Voy muy aprisa, Desdichado soy. Creado para matar y morir con mi víctima. Si al menos la suerte me acompañara, Permitiéndome seguir viajando sin destino. Ser una bala perdida, Ser la oveja descarriada. Atravieso su piel, detengo mi marcha en su corazón. Soy el puñal de hielo que desgarra la almohadilla de olor. Sus latidos cesan. Su final se acerca. El mío también. Ray Respall Rojas
19 años
Academia de Bellas Artes San Alejandro