Transitan
las orillas de la mente
dos siluetas luminarias
de un deseo.
Cuando el fulgor
guía los vértices
del cotidiano andar
de dos huellas.
Clarea la esfera
del albo día
con el pétalo
para el beso.
Camina la túnica
de la alborada
con la piel al trasluz
para las manos.