ARGENTINA SIN PP

Si el Partido Popular fuese partido de oposición en Argentina, la Cámara Federal hubiese recibido sus críticas por anular los indultos de Carlos Menem a los comandantes de la dictadura militar de 1976 a 1983 y acusaría al Gobierno de haberla obligado a tomar esa decisión, como hace en España respecto a la Ley de Memoria Histórica. Les acusarían de mirar al pasado en lugar de solucionar los problemas del presente, de enfrentar a los argentinos y dividirlos en buenos y malos. De actuar por venganza, no por sentido de justicia. Igual que no ha condenado la dictadura franquista (que es lo mismo que estar conforme con ella), en Argentina no hubiese condenado la dictadura de Videla y Massera. El PP en Argentina, igual que predica en España, preferiría que se olvidasen a las víctimas de la dictadura y se dejasen los juicios sumarísimos como están.