La vuelta al cole

17 de Septiembre, nueve de la mañana, el patio del colegio abarrotado de niños y padres.

Entro en la sala de profesores, firmo, saludo a los compañeros, dándoles suerte para el nuevo curso, me dirijo a mi zona de patio de Primer Ciclo, pero por mi mente pasa un sentimiento de poder ver a mis antiguos alumnos de 2ºB, que se encuentra en la fila, me decido y  voy hacia el grupo que correctamente se encuentra en su fila; sin decir palabra los alumnos/as se dirigen hacia mí abrazándome,  en sus caras noto esa alegría del reencuentro, me emociono, no se que decir,estoy como en una nube, los saludo uno a uno, no veo a nadie, solo a ellos, no me reprochan nada, no me dicen nada, solo con sus miradas expresan que en este curso no voy a estar con ellos.

Pasados diez minutos, voy a la fila de Primero, ¡que pequeños! pero con sus ojillos vivos me miran como diciéndome ¡hola maestro!

Me encuentro con un nuevo sentimiento, tengo que bajar de nivel, y ser todavía mas pequeño que el curso anterior, lo bueno de este curso, es que estaré con ellos durante dos años.

Llegada al aula, nos saludamos, los padres con el material, los horarios, en fin lo de todos los años.

Pero durante el recreo aparecen de nuevo casi todos mis alumnos del curso pasado para volver de nuevo a saludarme, hablo con ellos, comentado cosas del primer día. 

Un buen día para un maestro