GUILLERMO Y ELOISA

La suerte perra me amorata un ojo.

La pierna izquierda se adelanta sola.

Y ciego y cojo con muletas ando

Perseguido por cuervos y caranchos.

No obtendrán mi osamenta todavía.

No arrastro a nadie en mi camino yermo.

No pido salvación, ostias ni ungüentos

Si en mi sangre se gozan crueles tábanos.

Poco a poco me quemaré en mi propia hoguera

Y de mis huesos quedaran cenizas

Que heredaran Guillermo y Eloisa.

Esa es toda mi herencia. Y de mis sueños

Volará hacia el azul la borboleta

Que imaginara en un jardín a solas.

 

( A Guillermo Ignacio Portela y Eloisa Jantus de Portela)