SUEÑO DE CARACOLAS
Placentero es contemplar el aguamar
a veces, ondulada y sinuosa,
otras veces, serena y sin tremular1
–
eternamente, marinera y hermosa,
ya sea de azabache o de celeste,
ya sea transparente o celajosa2
–
desde el norte al sur, desde el este al oeste
con infinitas y errantes olas,
que se mecen al compas del noreste3
–
Arrastradas hacia los rompeolas
de cualquier playa del suroeste,
donde les esperan las caracolas
para que el océano las recueste.
1 Antitesis
2 Paralelismo
3 Viento