He visto en la moviola de mi vida
adelante y atrás, según yo quiera,
una vez y otra vez la verdadera
historia de mí mismo repetida.
Otra imagen tal vez desconocida
o que yo conocí de otra manera
una imagen más fiel y más sincera
he visto en la moviola revivida.
Ya no puedo engañarme. Ya no puedo
ir señalando al mundo con el dedo
ni creer tanta estúpida mentira.
Porque acabo de verme frente a frente
en la moviola y sé que, ciertamente,
todo es según del lado que se mira.