Vengo del castillo donde reina la niebla,
Donde el musgo escribe en sus paredes mi historia.
Vengo del lugar donde surge la noche,
En su estela lleva el cometa mi muerte.
Vengo del universo a donde viajo en sueños,
En brazos del viento se alejan mis miedos.
Vengo de la fuente donde bebo a escondidas,
Donde crecen flores veladas al invierno.
Vengo del prado donde pastan los ciervos,
Y se ahueca a sus pasos la flor del embeleso.
Regreso, amado mío, de nuestro jardín secreto,
Vengo, amor de siempre… vengo de darte un beso.
Marié Rojas