Otra vez en la ruta, ahora en Venezuela a poco de llegar a Caracas. Ha pasado un tiempo desde que salimos de Bucaramanga con Andrea y estuvimos tan ocupados que dejamos Internet de lado hasta ahora.
Después de la despedida de Colombia con recital y todo salimos por tierras bolivarianas con el gauchito a cuestas. Algunos inconvenientes al principio pero lo fuimos arreglando en el camino. Se rompieron las ruedas, hubo que soldar unos fierros, parar varias veces, pero llegamos a Pamplona. Durísimo la subida al páramo, mucho frío. Ya en Venezuela paramos en Rubio, una ciudad cerca de la frontera de Cúcuta donde nos recibieron Don Tulio y flia. Hermosos recuerdos nos llevamos de su casa y su hospitalidad, comimos arepas hasta reventar.
La segunda parada fue en Barinas para reencontrarme con mi amigo Arnaldo que conocí en Bolivia hace un año, no lo podía creer, nos recibió en su casa con la flia, excelentes personas. Lo único que sufrimos fue el calor agobiante del llano. En la casa de la Cultura también nos recibieron de diez, hicimos talleres en colegios y un recital por el aniversario del Che, nos dieron una ayudita económica por el trabajo así que salimos felices de ahí. Conocimos mucho sobre la música llanera, el joropo y todas sus variantes, mucha cultura musical. Nos llevamos más amigos de esas tierras.
A subir otra vez la cordillera hasta Mérida, lindo clima, mucha juventud, lindo ambiente. Paramos en casa de Mitia, un frances muy chévere que nos alojo de onda por diez días. También hicimos amigos como Lery y Manu, compartimos guitarreadas y tragos. También hicimos una reunión con estudiantes trabajadores de las comunas y aprendimos algo del folclore con un profesor muy chistoso. Pasamos por un concesionario donde apenas pudieron ayudarnos ya que no había ni grasa para la cadena, en fin, gracias por la intención.
Subiendo al pico del Águila a 4100 msnm con un frío terrible. Fuimos famosos por un ratito ya que la gente se acercó a ver la motito por que no lo podían creer. Vendimos unos CDs y nos regalaron chocolate, conocimos una artesana argentina muy chévere que nos convidó con mate calentito, excelente. Nos agarro la lluvia por el camino así que acampamos bajo un alero al lado de la ruta, los vecinos nos dieron la bienvenida y el permiso para pernoctar.
Al otro día llegamos a Carora la capital musical de Venezuela y tras algunas incertidumbres sobre el hospedaje paramos en la Escuela de Música “Juancho Querales”, el director Jose Luis nos resolvió todo enseguida, entrevistas y visitas con el folclor local. Aprovechando que los chicos estaban de vacaciones nos hospedamos en un salón de clase con aire acondicionado. Compartimos muchas cosas con la cultura larence pero no pudimos trabajas nada, asi que salimos pelados. Igual nos llevamos buenos recuerdos de los amigos que hicimos y un sabor amargo de la gente que nos invitó y nunca nos recibió.
Por esos días me enferme de la panza, en el Centro de Diagnostico Integral me hicieron una endoscopia para detectarme Pangastritis. Un mes de tratamiento y dieta restricta, a cuidarme ahora.
La semana pasada llegamos a Barquisimeto, Rafa nos contactó con Isaías y nos hospedamos primero en una posada hermosa y después en un loft a las afueras de la ciudad mas lindo aun. Muy contento estamos acá haciendo presentaciones musicales, conocimos gente muy linda que nos recibió con los brazos abiertos y la panza va mejorando. Llevamos la cardenilla al doctor de Yamaha porque no hay Honda acá así que unos chilenos muy buena gente le dedicaron toda la tarde para dejarla serena y suave como el primer día.
La próxima semana sigue el viaje a Caracas para buscar el cruce a la isla, veremos que pasa. Por ahora muchas gracias a todos los que compartieron esta aventura durante estos meses y disculpen si me olvide de agradecer a alguien. Un abrazo grande a todos.