A la poesía de la barbarie…
I – Apocalipsis activado…
Atila[1]. ¡Avanti Atila!
Anatema.
Atila. ¡Avanti Atila! Apuñala y arrebata alturas…
Acomoda atmósfera aguerrida. Astuto, asistemático, ahistórico, Atila, ¡azota! ¡Atemoriza! ¡Ataca! ¡Atila, ataca!
Atroz Apocalipsis antirromano… Abigarrados ayuntamientos, armazones anquilosados, aqueja.
Atila. ¡Avanti Atila! Añade. Abastece. Acumula. Acopia. Atesora.
Antílope audaz, avaricioso, adviene aullidos aherrojados. Ablanda. Acrece.
Atila. ¡Avanti Atila! Atila. ¡Avanti Atila!
¡Ahhhh!. ¡A(H)unos alborotados…
Admirado, azuza, anticipa ardores ambulantes atornillados. Antílope adorado.
Armadura androide, atlética avizora alumbramientos, acecha –anónimo- Amaneceres albos, atalayas arenadas, arroyos amoratados…
Antorchas aguerridas, asfixiantes, artesanales, arrullan aves asesinas, afeadas, alocadas…
Agreste acritud atrincherada, atiborrada, acorralada….
Alas, almendras ampulosas acosadas… ¡Atroz Apocalipsis activado!
II – Apocalipsis amedrentado…
Antes, Atila, atezado, adolece ahora amplia amnesia al anular almenas afrentosas, abarrotadas…
Añosos, armados aceros asolados, asediados, acuñan alaridos atosigados, apelmazados, acribillados.
Acústica acorde a aquella acción avergonzada…
Amuletos andrajosos, arrollados, abandonados… Absurdos afrechos afloran alelados.
Antes, Atila, adorado, aduce ahora agotamiento andariego, apenado…
Apura ayuda ausente, amerita auxilio; ángeles amordazados, accidentados, aventan altivas aleluyas agoreras.
Ansía amistad acunada. Alabanzas, alegrías… Aforado, alienta aceites, alcobas, amores, almohadas angulosas amenas, acopladas….
Aterido, atiende ahora alondras atávicas, amenazantes. Absurda antesala. Ademán acobardado anticipa angustias… Atila, ¡ahhh! Atila alimenta asperezas agrias, agobiantes…
¡Atila! ¡Atrás Atila!
Ahora, astuto, aventurero ardid asuela, amancillado… Atento, acuchilla asesinato artero.
(¡Asqueado Apocalipsis antirromano! ¡Atroz Apocalipsis, amedrentado!)
II – Apocalipsis atizado…
Ahora, alocado, Atila asuela Acullá… Absorto, arremete, abate Amaneceres…
Ahora, Atila aterra. ¡Aterra! Agrede, asalta, ametralla… ¡Aterra! Atila aterra amplios Amaneceres. ¡Atila! ¡Avanti Atila!
Alegre, aliviado, alivianado, Atila antoja –además- atenazar ajenos, altivos, ardientes Anocheceres ausentados…
Atila avanza ahora (h)acia Allá… Avanza (h)acia Allá… (H)hacia azules anillos atornillados. Arrabales y acreencias almidonadas, aseadas.
Amedrenta, aprisiona atípicos Anocheceres apoltronados… Atenaza a Algunos Anocheceres advenedizos, adocenados….
Avanza. Ataca. ¡Atila! ¡Avanti Atila! Ahorca admoniciones, ambientes atorados, acobardados….
Avanza, aunque “algunos” Anocheceres astillados, arrullen aceitadas astucias… Antenas amortajadas, apestadas…
Avanza… Alumbra, atropella, aturde, atraviesa…. Avanza… Ataca, atraca Anocheceres, afiebrado, alienado, afrentado, agigantado… ¡Atila agigantado! ¡Apresura!
¡Atila! ¡Avanti Atila!
Atila aterra… ¡Atroz Apocalipsis antirromano, atizado!
Allá, -Aecio anonadado-, advierte alcurnia acechada, agrietada, acicateada…
III – Apocalipsis atenuado…
Antes, Atila, alejada Atenea, acude, ama a Afrodita, amedrenta a Ares, a Adonis. ..
Ahora, Atila acusa alucinación ahogada. Amén. Artera admonición andrajosa. Amén. Amargo acontecer antológico. Amén…
Allá, alcurnia aberrante, avergonzada, avizora –abriga- abusos abismales.
¡Aecio! ¡Avanti Aecio! ¡Absurdo!
Arrobado, Atila adquiere –ansioso- ataxia: agujas; aguijones arteros apuñalan antiguas amistades. Amodorrado, acepta advertencias apelmazadas: ¡Atila! ¡Atrás Atila!
Ahora, Anocheceres aperlados acuden ansiosos…
Asumidas, acendradas Alianzas, asoman acantiladas amarrras…
Alerta, acompañado, atropella Aecio, atildado, amparado, ¡avanza!
Ahora, atento, arrogante, arrojado, atormentado, Aecio… ¡avanza!
Aecio antes atenazado, adivina a Atila.
Ahora, Aecio argumenta Alianzas aforadas… ¡Acierta!
¡Avanza! ¡Aecio avanti! ¡Atila, atrás!… ¡Adelante! ¡Avanti, Aecio! ¡Atrás, Atila, abatallado!
Atroz Apocalipsis antirromano atenuado.
IV – Apocalipsis abortado…
Aecio acorrala a Atila.
Atila ansía ante abandonos, acabar ansias, apenar almas… Atila acoge, acentúa alas, aleja alondras ambiciosas, agoreras, anchas… ¿Aleja?
Alucina. Apostata. ¡Ahhh! A(H)unos, Atila alucina, apostata…
…. Ahora, asombrado, abatido, agoniza Atila… ¡Ahhh! ¡A(h)unos, abandona!
Acuden auxilios. Arremangado, atemperado, Atila…, ¿abandona a(Hunos)? Apresa antojos, aparece. Aparece Atila. ¿Atila arde? ¡Avanti Atila!
¡Ahhh! ¡Atila! ¡Avanti Atila!
Ataca, apremia aún a Algunos -“algunos”- Anocheceres ausentes, asombrados…
Atila, ¿aterra? ¿Aterra? ¡Atila! ¡Atrás Atila! ¡Adelante Aecio agigantado!… ¡Aecio!
… Ahora, Atila -amparo ahuecado- anota amigos; al aturdirse, amengua, atormentado…
…. Ahora, amoratado, aquietado albergue -arcón amanerado-, aloja a Atila… ¡Ahoga!
¡Atila! ¡Atrás Atila!, azuza ardiente azufre amarronado…
¡Atila! ¡Avanti Atila!, agitan atávicas ausencias ancestrales…
… Ahora, alud antiguo –acrisolado-… ¡arde! ¿Arde Atila!? ¿Abanica atrevidos avernos apostados?… Aguas aluvionales amortajadas…
Atila.. ¡Atila!… Atil… ¡Ahhh! ¡Atroz Apocalipsis antirromano, abortado!
¡Anatema!
Atila –aún aniquilado-, adviene atemporal: adonde Amanece, adonde Anochece, adonde…
ooOOoo
{{ADRIAN N. ESCUDERO – DEL LIBRO "ATILA Y OTROS CUENTOS DE ABECEDARIO" (Coleccin de Realismo Mágico). Inédito. La Botica del Autor. Santa Fe (Argentina), 2007/2011}}
[1] Atila: “Caudillo de los hunos (432-453). Desde Panonia (Hungría) invadió el Imperio Romano, saqueando las ciudades a su paso. Fue derrotado por Aecio y Teodorico en la batalla de los ‘campos Mauríacos’, yt murió a orillas del Danubio –el día de su boda- donde se había retirado. Su figura, impregnada de leyenda, ha quedado como prototipo de la astucia y crueldad –asesinó a su Rey y se adueñó del mando- , hasta el punto de haber sido llamado el ‘azote de Dios’” –