CRÍTICA AL POEMA «SONETO AL DUERO SUPERNO»

 Con el respeto que me merece la pluma de don Valentín Justel  –como asimismo la de cualquier otro escritor-, quiero expresar públicamente mi descontento por la manera como ha tratado el autor su poema “Soneto al Duero superno”. Lo considero conveniente por dos razones principales. El primer motivo porque estoy acostumbrado a que en “Metáforas” (escuela literaria donde desde hace una década aprendo poesía y prosa) se me critiquen mis trabajos, y en segundo lugar porque el soneto –para mí rey de las creaciones poéticas- merece especial cuidado en su elaboración.

   No pretendo hacer un análisis exhaustivo del citado trabajo, sino simplemente destacar tres reglas elementales de la preceptiva que el señor Justel  no cumple en relación con el soneto. Me refiero a la métrica, a la cadencia y a las asonancias, además de las reiteraciones ramplonas que encuentro a lo largo de los catorce versos. Veamos.

   En el tercer verso del primer cuarteto (“de entremeterme en tu perfil azuloso”, 12 sílabas) se pierde el ritmo debido a la deficiente acentuación  empleada como consecuencia de haber utilizado un dodecasílabo. Se trata de un error métrico imperdonable en un poeta que escribe casi a diario en Mundo Cultural Hispano. Asimismo, sin apartarme del primer cuarteto, detecto una anáfora, pienso que impertinente, que sumada a las asonancias del poema y a la elección de palabras rebuscadísimas, produce un efecto sonoro horrible. Las partículas de la citada anáfora, que irán subrayadas, son: 



Río Duero, ansias tenía de verte,

de navegar tu cárcavo abundoso,

de entremeterme en tu perfil azuloso,

de regresar, para poder tenerte.



   En cuanto a los infinitivos anteriormente mencionados, helos a continuación, apelmazados: navegar, regresar, poder, volver, dejar, admirar. Respecto a la inadecuada acentuación ya referida, me detengo solamente en dos casos: “que se aleja en el paisaje eviterno”, acentuación en 3.ª y 7.ª sílabas y “sin perder de vista al Duero superno”, 5.ª sílaba. Obvio destacar las asonancias porque son evidentes y no merece la pena echar más leña al fuego.

   Señor Justel, usted es un escritor prolífico. “Mundo Cultural Hispano” merece de todos  nosotros el máximo esfuerzo para evitar los errores literarios que vienen dándose con frecuencia. Me aterra pensar en los miles de estudiantes que buscan conocimiento en Internet. Me aterra, insisto, porque podemos confundirlos de no ser rigurosos cuando escribimos y publicamos nuestras obras. La responsabilidad de un escritor serio debe estar por encima de cualquier interés personal.

   Para concluir, pongo de relieve mi descontento por el glosario incluido al final del soneto. Consulto el diccionario decenas de veces al día y no necesito, salvo cuando se trata de términos que no figuran en el mismo, que se me apunte el significado de las palabras. ¿No se percata usted, señor Justel, de que con esta actitud puede molestar a sus lectores?