BASURAS

El Tribunal Supremo ha rectificado al Tribunal Superior de Madrid y el Ayuntamiento podrá hurgar en las basuras de sus habitantes en busca de los que no cumplen con la normativa del reciclaje. Esa falta se considerará leve y el importe de los 750 euros los tendrá que pagar la comunidad de vecinos. Ni las basuras nos dejan en paz, ni para desprendernos de los residuos gozamos ya de libertad. Hacen falta cocinas grandes en donde guardar las cuatro clases de basuras que hemos de clasificar o en caso contrario hacer varios viajes al contenedor de la calle para no acumularlas en casa. Por añadidura, si un vecino recicla bien tendrá que pagar por otro que recicle mal o no recicle. No sería extraño que el presidente de cada comunidad de vecinos tenga que investigar en las basuras de cada uno antes de depositarlas en el contenedor de la calle para asegurarse de que todo está en orden y evitar la posible multa. Ya no revolverán las basuras solamente los más perjudicados de la sociedad que buscan algo que les sirva en lo que otros desprecian, sino que tendremos a funcionarios del Ayuntamiento realizando casi la misma labor. Tendrá que gastarse el Ayuntamiento en guantes y mascarillas lo que hasta ahora se ahorraba. Éste sí que será un trabajo penoso, además de una falta a la intimidad de las personas sometidas al registro de sus bolsas, en donde dejan cajas de medicamentos, restos de comida y otras cosas que no les sirven. El estado policial tiene cada día más tentáculos en esta España a la que se le priva poco a poco de libertades.